La Fundación Bunge y Born entregó el Premio Estímulo 2026 en Química a Daiana Capdevila
En un acto realizado en el Palacio Libertad (ex CCK), la jefa de nuestro Laboratorio de Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas recibió el prestigioso galardón que busca resaltar a los investigadores jóvenes más relevantes en su disciplina.
“Es un honor enorme recibir este premio por su importancia y continuidad y quiero agradecer a la Fundación, en particular, por la distinción a científicos jóvenes. Esta apuesta al futuro realmente es muy valorada en estos momentos tan difíciles, y si bien no sustituye a las políticas públicas indispensables, funciona como un empuje y un incentivo para seguir”. Daiana Capdevila, jefa de nuestro Laboratorio de Fisicoquímica de Enfermedades Infecciosas, agradeció así el Premio Estímulo en Química que le otorgó la Fundación Bunge y Born, reconocimiento que le tocó compartir con Marcos Tascon, investigador del CONICET en la Universidad de San Martín (UNSAM). “Es acá donde quiero hacer ciencia y me siento profundamente orgullosa de la comunidad científica con la que cuenta nuestro país”, añadió desde el escenario del Sala Argentina del Palacio Libertad (ex CCK), en la Ciudad de Buenos Aires, donde se realizó la ceremonia de entrega.
Al inicio del acto, que contó con la conducción de la periodista Carolina Amoroso, el tenor Matías Tomasetto entonó el Himno Nacional Argentino, lo que impregnó desde el inicio emoción al encuentro del que participaron autoridades nacionales, provinciales, diplomáticas y de las distintas universidades e institutos científicos del país.
Jorge Born, presidente de la entidad que reconoce anualmente a científicos de distintas disciplinas desde hace 63 años, fue el primer orador de la noche. Explicó que el método de selección de los ganadores fue ideado por Bernardo Houssay y luego perfeccionado por Luis F. Leloir sobre la base de un principio fundamental: que el reconocimiento más valioso para un científico es el que proviene de sus propios pares. “A nosotros nos toca entregar el premio, no decidir quién lo gana”, aseguró y contó que ellos se encargan de convocar a un comité de selección y un jurado de altísimo nivel científico, que son quienes eligen a los premiados. El primero elabora una terna de candidatos, a partir de las cuales el jurado luego escoge a los ganadores. Durante ese proceso, ni quienes obtienen el reconocimiento ni el resto de la comunidad científica conoce quiénes compiten por el premio. Este año el jurado estuvo presidido por Gerardo Burton (UBA), y el comité de selección, por Galo Soler Illia (CONICET–UNSAM).
“Esto incluye, además, un antecedente que nos llena de orgullo”, señaló Born. “El doctor Luis Federico Leloir –continuó– recibió el Premio Fundación Bunge y Born cinco años antes de obtener el Premio Nobel de Química. Es una historia que demuestra que cuando una comunidad científica elige con rigor y libertad muchas veces es capaz de adelantarse a la historia”.
Tras recibir el diploma y la medalla de manos del propio Born, Capdevila brindó un breve discurso, en el que puso el foco sobre el estado preocupante del sistema científico: “Estamos ante una situación que no tiene precedentes (…) por eso me emociona estar acá, en este auditorio, sabiendo que todos nosotros compartimos la convicción de que la ciencia en nuestro país es importante y que hay que defenderla”. Luego, agradeció a sus padres por haberle transmitido la importancia de hacer las cosas con entusiasmo y a su grupo de trabajo “por su pasión y compromiso, tan argentinos que me llena de orgullo. El equipo se extiende entre los grupos con los que compartimos el sueño de desarrollar nuevos métodos de diagnóstico y a colaboradores de otras instituciones de nuestro país y de otros países que forman esta red tan importante para poder perseguir ideas por momentos descabelladas”.
Daiana Capdevila tiene 39 años, es doctora en Química por la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigadora independiente del CONICET, profesora adjunta de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y, desde 2019, dirige su propio laboratorio en nuestra Fundación, puesto al que accedió luego de ganar un concurso abierto gracias al cual regresó al país después de vivir cuatro años en Estados Unidos, donde realizó su posdoctorado en la Universidad de Indiana en Bloomington. Allí obtuvo una de las becas del Programa de Becarios Latinoamericanos de Pew en el área de las Ciencias Biomédicas, que le permitió contar con fondos para iniciar su carrera independiente. Para su reinserción en el país fue muy importante el apoyo que recibió, entonces, de Fundación Williams y de la Fundación Bunge y Born. Entre otros reconocimientos, también recibió el Premio Estímulo de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, el Premio Fima Leloir 2023, y la beca L’Oréal-UNESCO-CONICET.
El Premio Fundación Bunge y Born se entrega ininterrumpidamente desde 1964 y distingue la trayectoria y los aportes de destacados científicos argentinos; este año lo recibió Omar Azzaroni, referente internacional en química de materiales blandos y nanotecnología. El Premio Estímulo, en tanto, resalta a los investigadores jóvenes más relevantes en su disciplina, y se entrega desde 2001. Y es el que en esta oportunidad recibieron Capdevila y Tascon, de la UNSAM.
“La ciencia es una obligación con la sociedad, mejora la vida de la gente, protege la naturaleza y nos impulsa hacia un desarrollo más justo y más sostenible. Este premio es la expresión de esa convicción”, enfatizó Born, y concluyó: “En este contexto, quiero hacer un llamado a nuestras autoridades y a todo el sector privado argentino: la ciencia básica no puede quedar relegada frente a las urgencias del presente, porque de ella nacen muchas de las soluciones que necesitamos. Se requiere de continuidad, previsibilidad y de una mirada de largo plazo”.