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Publicado el jun 22, 2018 en Noticias Investigación, Noticias principales

Vacuna terapéutica contra el melanoma avanzado

El melanoma – el cáncer de piel más agresivo y cuya prevalencia está aumentando a nivel mundial – es curable, siempre y cuando sea diagnosticado tempranamente, pero si se lo detecta en estadios avanzados el pronóstico es menos favorable. Recientes adelantos en el uso de la inmunoterapia han mejorado enormemente las perspectivas de estos pacientes más avanzados.

Para realizar aportes a la medicina desde la ciencia, el laboratorio de Cancerología liderado por el doctor José Mordoh en la Fundación Instituto Leloir (FIL) lleva adelante investigaciones que tienen como objetivo “enseñar” al sistema inmunológico a combatir el cáncer utilizando vacunas terapéuticas. Uno de los objetivos es generar alternativas no invasivas y libre de efectos secundarios como sucede con las terapias convencionales (radio y quimioterapia) así como también desarrollar alternativas que superen las limitaciones de los medicamentos actuales.

El Dr. José Mordoh es jefe del Laboratorio de Cancerología en la Fundación Instituto Leloir.

El Dr. José Mordoh es jefe del Laboratorio de Cancerología en la Fundación Instituto Leloir.

En la actualidad, el doctor Mordoh efectúa ensayos clínicos -aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) – para probar la seguridad y eficacia de una promisoria vacuna terapéutica – llamada vacuna CSF-470 – contra el melanoma avanzado.

Hasta el momento finalizó la fase II del Ensayo Clínico en la que participaron 31 voluntarios. Esta etapa de la investigación clínica se hace sobre un número limitado de pacientes y está dirigida a determinar la toxicidad y eficacia de una droga determinada. En estas pruebas Mordoh y su equipo compararon la capacidad de la vacuna CSF-470 versus el interferón, un medicamento que se emplea en la actualidad para tratar a pacientes. “Demostramos que nuestra vacuna es mucho menos tóxica que el interferón y prolonga más la sobrevida de los pacientes”, puntualiza Mordoh quien fue discípulo del premio Nobel de Medicina de 1966, doctor François Jacob, y del premio Nobel de Química de 1970, doctor Luis Federico Leloir.

Este proyecto fue uno de los pioneros en el uso de la inmunoterapia en nuestro país y a nivel internacional. “La gran ventaja de los ensayos clínicos diseñados y ejecutados en nuestro país es que podemos obtener información nueva en nuestros laboratorios y así avanzar constantemente. El inconveniente al que nos enfrentamos ahora es que los ensayos clínicos son muy costosos.”, indica Mordoh.

En el laboratorio que lidera Mordoh en la FIL se trabaja exclusivamente en inmunoterapia a nivel experimental. “Acá se producen nuevos conocimientos, algunos de los cuales podrán en el futuro ser utilizados en la clínica. La inmunoterapia será una de las herramientas principales para tratar el cáncer. Pese al escepticismo generalizado de muchos y la perseverancia de pocos, ya se han derribado ‘los muros de Jericó’”, asegura el investigador.