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Publicado el mar 16, 2018 en Noticias Institucionales, Noticias principales

El Instituto Leloir fue sede de la Escuela de Bioinformática

Del 5 al 16 de Marzo la Fundación Instituto Leloir (FIL) fue sede de la “Escuela de verano de Bioinformática” organizada por la Asociación Argentina de Bioinformática y Biología Computacional (A2B2C). El curso se impartió a 80 personas – entre investigadores, estudiantes de doctorado, estudiantes universitarios, y trabajadores de empresas privadas y de organismos del Estado – y se prevé repetirlo a lo largo del año.

El curso se impartió a 80 investigadores, estudiantes de doctorado, estudiantes universitarios, y trabajadores de empresas privadas y de organismos del Estado.

El curso se impartió a 80 investigadores, estudiantes de doctorado, estudiantes universitarios, y trabajadores de empresas privadas y de organismos del Estado.

“La escuela fue todo un éxito. Los participantes pudieron participar en talleres, prácticas y charlas a cargo de especialistas para actualizarse en el manejo de programación, estadística y otras herramientas de la bioinformática. El aprendizaje que se llevan amplía sus capacidades de resolver problemas en general e impactará en los investigadores en las líneas que desarrollan en el campo de la biología”, indicó la doctora Cristina Marino Buslje, jefa del Laboratorio de Bioinformática Estructural de la FIL, actual presidente de A2B2C y coordinadora de la escuela de verano de Bioinformática.

Las nuevas capacidades tecnológicas que generan datos biológicos mediante técnicas de alta productividad, como los “secuenciadores de genomas” que revelan la estructura del ADN, o el análisis de estudios clínicos en los que participan miles de pacientes, generan una cantidad de información tan enorme que pueden exceder a la capacidad de interpretación del discernimiento humano. Para hacer frente a ese desafío nació la bioinformática, un campo que engloba disciplinas tales como informática, matemática, física, estadística, ciencias de la computación, inteligencia artificial, química, bioquímica y biología, entre otras. “Esta herramienta convierte esa enorme cantidad de datos en conocimiento, es decir, permite su análisis en períodos de tiempo más breves. Los resultados contribuyen a entender mejor diferentes tipos de cáncer, enfermedades neurodegenerativas y muchas otras patologías “, señala Marino. Y agrega que esos conocimientos contribuyen al desarrollo futuro de terapias más eficaces.

La doctora Cristina Marino Buslje, coordinadora de la Escuela de Bioinformática, con integrantes de su laboratorio de la Fundación Instituto Leloir quienes también se desempeñaron como docentes del taller junto a colegas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, de la Universidad Nacional de Quilmes y de la Facultad de Agronomía de la UBA.

La doctora Cristina Marino Buslje, coordinadora de la Escuela de Bioinformática, con integrantes de su laboratorio de la Fundación Instituto Leloir quienes también se desempeñaron como docentes del taller junto a colegas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, de la Universidad Nacional de Quilmes y de la Facultad de Agronomía de la UBA.

Durante la escuela de verano, los participantes fueron capacitados en el manejo del sistema operativo, el lenguaje de programación “Python” y estadística aplicada a la biología.

Para Marino, la escuela de verano fue “una excelente oportunidad para impartir conocimientos y capacidades, así como también para establecer redes de colaboración con equipos de trabajo de distintas instituciones científicas del país.”