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Publicado el Abr 30, 2019 en Noticias Investigación, Noticias principales

Investigadores que estudian el ARN se reúnen en el Instituto Leloir

Científicos de Argentina, Francia y Portugal dedicados a comprender aspectos básicos de la Biología Celular y Molecular del ácido ribonucleico (ARN), compartieron una jornada en la Fundación Instituto Leloir (FIL). La actividad fue una de las reuniones periódicas organizadas regularmente por el Club del ARN de Buenos Aires, el cual nuclea laboratorios de diferentes instituciones y regiones geográficas del país y de Uruguay, con énfasis en la participación de investigadores jóvenes.

Investigadores de Argentina, Francia y Portugal participaron del encuentro que el Club del ARN de Buenos Aires organizó en el Instituto Leloir con el apoyo de la RNA Society.

Investigadores de Argentina, Francia y Portugal participaron del encuentro que el Club del ARN de Buenos Aires organizó en el Instituto Leloir con el apoyo de la RNA Society.

El club de RNA de Buenos Aires cuenta con el aval y el generoso apoyo de la RNA Society, una entidad internacional sin fines de lucro dedicada a fomentar la investigación y la educación en el campo de la química y biología del ARN.

El ARN es una de las principales macromoléculas biológicas que, junto al ADN y las proteínas, son esenciales para el funcionamiento de todas las formas de vida conocidas. “La investigación básica en ARN contribuye a múltiples mejoras en la calidad de vida. Hay ejemplos importantes y recientes en biomedicina, en donde mecanismos celulares universales, estudiados -entre otros- por científicos destacados del país y de Uruguay, han dado origen directo a terapias para enfermedades neurodegenerativas tremendas, incurables y causantes de muerte a muy temprana edad. Otro ejemplo de la relevancia de la investigación básica en ARN en un área completamente distinta a la salud humana: el desarrollo de las plantas. En nuestro país varios laboratorios de distintos centros de investigación han desentrañado mecanismos celulares y moleculares controlados por moléculas de ARN directamente relevantes a la productividad de los cultivos”, explicó la doctora Graciela L. Boccaccio, jefa del Laboratorio de Biología Celular del ARN de la FIL, investigadora del CONICET y una de las impulsoras y coordinadora del Club del RNA de Buenos Aires.

A lo largo del día, tuvieron lugar cuatro seminarios a cargo de investigadores jóvenes. Soledad Traubenik, investigadora doctoral en el laboratorio de la doctora María Eugenia Zanetti, en el Instituto de Biotecnología y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata, expuso sobre “The SUPERKILLLER complex involved in cytoplasmic 3’ to 5´ RNA decay is required for keeping bacteria alive during root nodule simbiosis”. “Las plantas leguminosas establecen una simbiosis con bacterias del suelo permitiendo la fijación biológica de nitrógeno y su incorporación a los suelos. Esta simbiosis posee gran importancia agronómica, ya que impacta positivamente sobre el rendimiento de los cultivos. En nuestro laboratorio hemos encontrado que la proteína SUPERKILLER 3 (involucrada en la destrucción de ARN) desempeña un papel esencial para la sobrevida de las bacterias controlando la expresión de numerosos genes de la planta”, aclaran los autores del trabajo.

Por su parte, la doctora Rita Vaz Drago, del laboratorio de la doctora María Carmo-Fonseca en el Instituto de Medicina Molecular, en Lisboa, Portugal, y visitante post-doctoral en el laboratorio de la doctora Anabella Srebrow, del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE-UBA-CONICET), asociado a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, describió su trabajo centrado en “Kinetics of pre-mRNA cleavage in living cells”. Durante su charla, la doctora Vaz-Drago explicó el desarrollo y el empleo de metodologías de microscopía confocal de alta resolución espacio-temporal en células vivas para visualizar una de las etapas involucradas en la biogénesis de los ARN mensajeros celulares, en particular, el corte en el extremo 3′ o extremo “final” de estas moléculas y la liberación de las mismas para su posterior exportación al citoplasma. Estos mecanismos moleculares son esenciales para la expresión genética, cuyo estudio y entendimiento minucioso resulta fundamental para comprender y eventualmente tratar de solucionar las fallas o la des-regulación de estos procesos celulares que se observan asociadas a diferentes patologías humanas.

Por su parte, Camille Fonouni-Farde, doctora de la Universidad Paris Sud XI, Orsay, Francia, presentó sus hallazgos sobre “APOLO long noncoding RNA modulates DNA methylation machinery in response to warm temperature”. La doctora Fonouni-Farde expuso los recientes hallazgos del “Laboratorio de Epigenética y ARNs no codificantes” del Instituto de Agrobiotecnología del Litoral (IAL), en Santa Fe, dirigido por el doctor Federico Ariel y realizados en colaboración con el doctor Martin Crespi, del Instituto de Ciencias de las Plantas de Paris-Saclay, en Francia. La oradora detalló los avances en la dilucidación de los complejos formados por un ARN no codificante denominado APOLO, cuyo rol en la organización espacial del genoma, (es decir la estructura tridimensional de las largas hebras de ADN dentro del núcleo de la célula), fue publicado previamente por el doctor Ariel en la prestigiosa revista Molecular Cell (2014). Los ARN no codificantes, a diferencia de los ARN mensajeros, no son traducidos en proteínas y tienen funciones muy diversas. Para el caso de APOLO, que es específico de plantas, el grupo del doctor Ariel encontró que regula la expresión de numerosos genes como respuesta al aumento de la temperatura ambiente. Esto es muy importante, ya que es uno de los flagelos que más afectan la productividad de los cultivos en la era del calentamiento global.

Graciela L. Boccaccio y Anabella Srebrow (en los extremos), coordinadoras del Club del RNA de Buenos Aires, junto a los oradores del encuentro (centro), Rita Vaz Drago, Camille Fonouni-Farde, Lucas Servi y Soledad Traubenik.

Graciela L. Boccaccio y Anabella Srebrow (en los extremos), coordinadoras del Club del RNA de Buenos Aires, junto a los oradores del encuentro (centro), Rita Vaz Drago, Camille Fonouni-Farde, Lucas Servi y Soledad Traubenik.

La jornada fue cerrada por Lucas Servi, investigador doctoral en el laboratorio del doctor Ezequiel Petrillo (IFIBYNE-UBA-CONICET), quien presentó sus hallazgos más recientes en la “Regulación del splicing alternativo durante la germinación por luz en semillas de Arabidopsis thaliana”. Teniendo como base los hallazgos previamente publicados por el doctor Petrillo en la prestigiosa revista Science (2014), resultantes de una colaboración entre el laboratorio del doctor Alberto Kornblihtt y grupos de Austria, el licenciado Servi investiga cómo las semillas responden a la luz y cómo ésta afecta su germinación. Junto a la doctora Rocío Tognacca y en colaboración con los laboratorios de los doctores Marcelo Yanovsky (Instituto Leloir) y Javier Botto (IFEVA), ha encontrado que la regulación por luz de ciertas etapas de la expresión génica en las semillas depende fuertemente de un grupo de proteínas que funcionan como fotorreceptores. De gran importancia es que esta respuesta a la luz afecta la germinación, por lo que los resultados de esta investigación revisten sumo interés para la mejora de cultivos comerciales y en particular de cereales, donde una inadecuada germinación de los granos puede hacer perder toda una cosecha.
La doctora Anabella Srebrow, también coordinadora del Club del RNA de Buenos, destacó que “estos encuentros, cuyo espíritu es fomentar el intercambio horizontal entre investigadores en distintos estadíos de su carrera científica, resultan en muchas ocasiones los generadores de proyectos científicos de colaboración entre diferentes laboratorios, proveen nuevas herramientas para continuar con el desarrollo de una determinada línea de investigación así como también formas alternativas de interpretar los hallazgos experimentales propios y ajenos, y nos permiten pensar y debatir sobre nuevos interrogantes relacionados con la biogénesis, organización, estructura y función de los diferentes tipos de moléculas de ARN presentes en las células de todos los organismos vivos”.

“En la actualidad, el Club de RNA de Buenos Aires recibe solamente financiación externa, de la RNA Society. Aun así, la comunidad de RNA de la Argentina mantiene un alto entusiasmo en las actividades del Club y este año tuvimos la satisfacción de sumar la adhesión de investigadores del Instituto Pasteur, Uruguay. El estimular y fomentar la participación de jóvenes científicos es uno de nuestros objetivos. Y esto es aun mas importante en estos tiempos, en el que la ciencia cuenta con cada vez menos apoyo oficial, siendo los investigadores jóvenes quienes mas sufren por reducción de sus salarios y la falta de ayuda económica para asistir a congresos, ya sea dentro o fuera del país, o para realizar estadías de capacitación en centros avanzados en el exterior”, dice Boccaccio, resumiendo la opinión de numerosos miembros del Club.

La doctora Andrea Gamarnik, especialista en virus de Dengue y Zika, jefa del Laboratorio de Virología Molecular de la FIL, investigadora del CONICET y miembro del Club del ARN de Buenos Aires, agrega: “Estos encuentros no solo nos motivan a pensar en problemas diversos sobre la biología del RNA, sino también son un ámbito de reflexión en un momento tan incierto para la ciencia en nuestro país. Frente a la profunda crisis presupuestaria de nuestro sistema científico y tecnológico es fundamental aunar esfuerzos. En relación a esto, las reuniones del Club nos permiten identificar intereses comunes de investigadores de distintas instituciones para trabajar en forma colaborativa. En mi opinión el gran éxito que han tenido estos encuentros refleja el entusiasmo por el conocimiento que tienen los investigadores jóvenes que trabajan en diversos aspectos de la biología del RNA y resaltan el potencial de recursos humanos que tenemos en nuestro país”.
La reunión contó con el auspicio de la “RNA Society” y la FIL, y con el apoyo del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBYNE, UBA–CONICET), y del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, FIL-CONICET).