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Publicado el Abr 29, 2014 en Noticias Investigación, Noticias principales

Científicos argentinos crean moscas “con Alzheimer”

Las neuronas de estos insectos, similares a las humanas, sirven para estudiar la demencia. El modelo podría acelerar la investigación sobre las causas y tratamientos del mal que afecta a 24 millones de personas en todo el mundo.

Mosca Drosophila - Fundación Instituto Leloir

La mosca Drosophila es útil en el estudio de las enfermedades neurodegenerativas ya que su cerebro contiene entre 150 mil y 200 mil neuronas de características similares a las humanas.

Un innovador modelo experimental en moscas de dos demencias relacionadas con el Alzheimer, creado por científicos argentinos, podrá acelerar el estudio de las causas y posibles tratamientos para un trastorno aún sin cura que afecta a 24 millones de personas en el mundo y unas 500 mil en Argentina.

“El cerebro de la mosca Drosophila contiene entre 150 mil y 200 mil neuronas de características similares a las humanas”, indicó el doctor Eduardo Castaño, jefe del Laboratorio de Amiloidosis y Neurodegeneración del Instituto Leloir (FIL). “Con ellas se pueden estudiar algunos aspectos de la enfermedad y probar fármacos nuevos en función de los resultados.”

Aunque hay muchas moscas transgénicas que sirven para estudiar la enfermedad de Alzheimer, el nuevo modelo tiene un rasgo original y novedoso. La mayoría de las Drosophila creadas producen altas cantidades de proteínas tóxicas en su cerebro, pero “las nuestras registran niveles bajos de las mismas, una condición similar a lo que ocurre en humanos, en los que el amiloide beta se produce normalmente en muy bajas concentraciones”, señaló el investigador del CONICET. Por razones que todavía se ignoran, esta proteína se acumula de forma masiva en el cerebro de los pacientes con Alzheimer.

Además, el trabajo – realizado en el Instituto Leloir – es el primero en crear modelos en la mosca Drosophila para el estudio de las demencias hereditarias británica y danesa, dos patologías muy raras que comparten características biomoleculares con el Alzheimer.

Laboratorio Dr. Eduardo Castaño - Fundación Instituto Leloir

El avance del doctor Eduardo Castaño y su equipo del Laboratorio de Amiloidosis y Neurodegeneración del Instituto Leloir va a acelerar la investigación centrada en la enfermedad de Alzheimer, un mal que afecta a 24 millones de personas en todo el mundo y unas 500 mil en Argentina.

El estudio de ese insecto tiene varias ventajas. “Ver un proceso biológico relacionado con Alzheimer en el insecto toma un par de semanas, ya que su ciclo de vida es más corto; en cambio, en el ratón demanda unos seis meses”, explicó Castaño. “Por otra parte, la manipulación de sus genes es más fácil, rápida y económica”.

Las moscas estarán disponibles para toda la comunidad científica “Nosotros las usaremos para descubrir los factores que pueden empeorar o mejorar la toxicidad neuronal”, subrayó Castaño.

El doctor Ignacio Brusco, director del Centro de Neuropsiquiatría y Neurología de la Conducta de la UBA y del Instituto de Neurociencia Cognitiva de Argentina, que no participó del estudio, afirmó que el trabajo conducido por Castaño “agrega una posibilidad muy original de desarrollar modelos para el estudio de la enfermedad de Alzheimer, con el agregado de poder realizar mayor cantidad de estudios más cortos”.

“Con este avance esperamos reducir los tiempos de la ciencia básica para encontrar tratamientos efectivos”, coincidió Castaño.

De la investigación también participaron la doctora Fernanda Ceriani, jefa del Laboratorio de Genética del Comportamiento de la FIL, así como los doctores María S. Marcora, Agata Fernández-Gamba, Laura Morelli, Luz Avendaño, Cecilia Rotondaro y Osvaldo Podhajcer, de la misma institución. El doctor Rubén Vidal, de la Universidad de Indiana, colaboró asimismo con el proyecto.

Créditos: Agencia CyTA – Bruno Geller

Ver Nota de Salud del Diario Clarín