Lic. Sabrina Iñigo Ing. Agr Francisco Iglesias Lic. Mariana Barber Lic. Maximiliano Sánchez-Lamas
Objetivo general del laboratorio
Tratamos de comprender como las plantas regulan su desarrollo en función de dos variables muy importantes, la luz y la temperatura. Nos centramos principalmente en la floración, porque implica la activación de un programa de desarrollo cuyo inicio es gatillado en buena medida por la luz y la temperatura que la planta percibe. Las plantas son capaces de integrar la información ambiental e iniciar la floración cuando llega la estación favorable.
Pregunta que se intenta responder
¿Cuáles son los mecanismos moleculares que le permiten a las plantas regular la floración en respuesta a la luz y temperatura ambientales?
Metodología que se utiliza
Nuestro modelo de estudio es una pequeña planta llamada Arabidopsis thaliana. Es una planta ideal para experimentos de genética por varios motivos: es fácil de cultivar un número muy grande de plantas en pequeñas superficies, su ciclo de vida es corto y es autógama. Arabidopsis es una planta de días largos y florece en la primavera, cuando el fotoperíodo se alarga.
Strasser, B., Sánchez-Lamas, M., Yanovsky, M.J., Casal, J.J., Cerdán, P.D. Arabidopsis thaliana life without phytochromes. Proc Natl Acad Sci U S A. 107: 4776-4781 (2010) PubMed
2004-2004 Subsidio de la TWAS (Academia de Ciencias del Tercer Mundo)
2003- “Reentry Grant” de la Fundación Antorchas
Logros
En cuanto a la repuesta a la temperatura, demostramos que hay al menos dos vías genéticamente separables que regulan la floración en respuesta a las temperaturas moderadamente bajas. En cuanto a las respuestas a la luz, producimos plantas sin fitocromos, que son los fotorreceptores de luz roja y roja lejana. Dichas plantas no pueden continuar su desarrollo en luz roja, lo que indica que la fuente de información provista por la luz es estrictamente necesaria para el desarrollo de las plantas.