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Publicado el abr 26, 2018 en Noticias Institucionales, Noticias principales

Maximiliano Beckel obtuvo la beca “Dr. Enrique Belocopitow”

Con el propósito de incentivar vocaciones en el ámbito de la divulgación científica, la Fundación Instituto Leloir otorgó la primera beca de esta disciplina a uno de sus jóvenes doctorandos.

El licenciado Maximiliano Beckel obtuvo la beca “Dr. Enrique Belocopitow”.

El licenciado Maximiliano Beckel obtuvo la beca “Dr. Enrique Belocopitow”.

Desde hace más de 30 años, la Fundación Instituto Leloir apuesta a la comunicación pública de la ciencia desde su Programa de Divulgación Científica y Técnica (CyT). Por tal motivo este año incentivó a su grupo de jóvenes doctorandos y becarios de la institución a postularse a la “Beca Dr. Enrique Belocopitow”.
El Programa de Divulgación Científica y Técnica de la Fundación Instituto Leloir ha sido pionero en la formación de recursos humanos y la generación de material periodístico sobre los avances científico-tecnológicos destinado a los medios de comunicación.

Este centro fue impulsado por Enrique Belocopitow, un doctor en química del Leloir con vocación por la comunicación de la ciencia, quien consideraba que el divulgador debía ser “una simbiosis del investigador y del periodista”, es decir, graduados en ciencias con competencias para la comunicación en medios, o periodistas o recibidos en el área de humanidades familiarizados con la dinámica de la ciencia. Un intermediario entre los dos mundos.

Desde 1985, la institución ha organizado cursos-taller de introducción al periodismo de ciencia (de cinco a seis meses de duración, según la modalidad de la cursada) por los que han pasado alrededor de 1100 alumnos.

Maximiliano Beckel fue seleccionado para realizar el curso de cinco meses. Es licenciado en ciencias biológicas y está realizando su tesis doctoral bajo la dirección de los doctores Ariel Chernomoretz, responsable del Laboratorio de Biología de Sistemas Integrativa, y Marcelo Yanovsky, jefe del laboratorio de Genómica Comparativa del Desarrollo Vegetal. “No puede existir una ciencia aislada de la sociedad, ya que es a partir de la misma que las ciencias encuentran no sólo gran parte de sus problemas y metas, sino también una instancia de aceptación y justificación que es vital para el desarrollo de la actividad científica”, señaló.

Para el profesor de los cursos, Matías Loewy, la incorporación de científicos del instituto para este tipo de capacitación va en línea con las aspiraciones de Belocopitow; sirve para favorecer el intercambio con alumnos procedentes de otros campos del conocimiento y contribuye a mejorar el diálogo entre los investigadores y los medios. “Maximiliano no sólo puede hacer ciencia en el Leloir, sino que también puede aprender herramientas para que su producción de laboratorio (y la de otros colegas) acceda a públicos muy diversos”, afirmó.