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Publicado el ago 13, 2018 en Noticias Institucionales, Noticias principales

Inauguración de nuevo laboratorio en el Instituto Leloir

Con aportes de la Fundación Williams y el CONICET se puso en marcha un nuevo Laboratorio de Moscas en la Fundación Instituto Leloir (FIL).

La doctora Fernanda Ceriani explicando el funcionamiento del nuevo laboratorio de moscas construido con aportes de la Fundación Williams y el CONICET.

La doctora Fernanda Ceriani explicando el funcionamiento del nuevo laboratorio de moscas construido con aportes de la Fundación Williams y el CONICET.

Drosophila melanogaster, también conocida como la mosca de la fruta, es utilizada en la FIL y por miles de grupos de investigación científica de todo el mundo como especie modelo de laboratorio para estudios experimentales de biología molecular, celular y neurociencias, aplicables a enfermedades humanas incluyendo cáncer, patologías isquémicas y desórdenes neurodegenerativos como Alzheimer, Parkinson y Huntington.

Representantes de la Fundación Williams y del CONICET fueron recibidos por autoridades de la FIL para la inauguración del nuevo laboratorio que cuenta con una sala específica para el desarrollo de experimentos de electrofisiología e imágenes en condiciones de iluminación y temperaturas controladas, así como un cuarto dedicado a ensayos comportamentales.

El nuevo laboratorio cuenta con una sala específica para el desarrollo de experimentos de electrofisiología e imágenes y un cuarto dedicado a ensayos comportamentales.

El nuevo laboratorio cuenta con una sala específica para el desarrollo de experimentos de electrofisiología e imágenes y un cuarto dedicado a ensayos comportamentales.

“El genoma humano tiene un 47% de homología con el genoma de Drosophila, y un 75% de los genes asociados con enfermedades genéticas o cáncer en humanos tienen su contraparte en el genoma de la mosca. Son muchos los mecanismos biológicos básicos que comparten ambas especies. Por esta razón, esta mosca es un modelo relevante para la investigación”, explicó la doctora Fernanda Ceriani, jefa del Laboratorio de Genética del Comportamiento en la FIL e investigadora principal del CONICET. Y continuó: “Estamos muy agradecidos con la Fundación Williams y el CONICET. Gracias a su apoyo podremos trabajar en condiciones óptimas para profundizar nuestras líneas de trabajo”.

Martín Oliver, Director Ejecutivo de la Fundación Williams, afirmó que el avance de la ciencia es una herramienta ineludible y necesaria para el desarrollo de los países. “Ampliar el conocimiento contribuye a generar respuestas a múltiples necesidades sociales. Además tiene un valor en sí mismo. No es infrecuente que un descubrimiento motivado por la mera curiosidad por saber cómo funcionan las cosas se convierta con el tiempo en una aplicación útil”, afirmó. Y en ese sentido destacó que apoyar la investigación en el campo de la biomedicina es fundamental para crear nuevas estrategias de prevención y tratamiento para enfermedades que aún no tienen cura.

Autoridades del Instituto Leloir, de la Fundación Williams y del CONICET en el brindis de inauguración del nuevo laboratorio.

Autoridades del Instituto Leloir, de la Fundación Williams y del CONICET en el brindis de inauguración del nuevo laboratorio.